De Yugoslavia a Kosovo

marzo 6, 2011 at 11:18 pm (General) (, , , , , , , )

Han pasado 3 años desde que Kosovo se declaró independiente de Serbia. Era la crónica de una muerte anunciada. El último rescoldo de un gran incendio comenzado 20 años atrás. Apenas queda nada de Yugoslavia, el país que supo nadar entre dos mundos enfrentados durante la Guerra Fría. No queda Estado en cualquiera de sus manifestaciones ni idioma común. Aunque serbios, croatas y bosnios hablan la misma lengua, el serbocroata, hoy se empeñan en afirmar que son tres idiomas diferentes: castellano, andaluz y extremeño.

A propósito del asunto, Ramón Lobo escribe en su blog “Aguas Internacionales” un buen artículo sobre Yugoslavia, Tito y lso tiempos en los que aquellas convulsa zona vivia en paz.

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4-05-2010

De esa Yugoslavia presuntamente autogestionada, que tanto atrajo a la izquierda que gustaba combinar libertad y socialismo, sólo permanece la memoria de un tiempo mejor entre los más ancianos, que vinculan la figura patriarcal de Josip Broz Tito, a la ausencia de guerra y carestías económicas, a los viajes y a la libertad de usar vaqueros made en Occidente.

Recuerdo Maglaj en marzo de 2004, cuando fui junto a Bruno de AFP uno de los primeros periodistas extranjeros en entrar tras meses de cerco. Allí, un jubilado llamado Mehmed que jugaba con un reloj en el que cada medio minuto se aparecía la figura de Tito, me respondió a la pregunta de si le echaba de menos. “No, yo lo único que echo de menos es la paz”.

Ayer se cumplieron 30 años de la muerte del hombre que gobernó durante 35 con puño más o menos de hierro un país imposible con seis nacionalidades, varios idiomas y tres religiones y que fue inventado por etapas tras el hundimiento de dos imperios, el Otomano y el Austrohúngaro. Diez años después de su muerte el 4 de mayo de 1980, su obra saltó por los aires devorada por los nacionalismos serbio y croata, y sobre todo por el odio acumulado y el miedo de la gente. Una historia compleja y dolorosa en manos de políticos ambiciosos e irresponsables como Franjo Tudjman y Slobodan Milosevic provocó decenas de miles de muertos y heridos y millones de desplazados y refugiados.

Cuatro guerras -Eslovenia y Croacia (1991), Bosnia-Herzegovina (1992-1995) y Kosovo (1999)- borraron con sangre el legado de un hombre que más que un visionario o un estadista resultó ser un gran actor capaz de crearse una imagen en el telón de acero, otra en Occidente y una tercera en casa. Y sobrevivir a todas las contradicciones. Su país, en cambio, no sobrevivió a las suyas.

Odios latentes desde la Edad Media (esencial el libro de Ivo Andric, Un puente sobre el Drina, ahora traducido directamente del serbocroata) y, sobre todo, de la ocupación nazi en la II Guerra Mundial (La piel, de Curzio Malaparte), fueron más fuertes que unos vínculos más propagandísticos que reales y eficaces.

Muy interesante la serie de Martin Bell en la BBC y, sobre todo, las declaraciones que recoge de Raif Dizdaravic, ex partisano con Tito y ex ministro de Exteriores yugoslavo, quien culpa del desastre a la Constitución de 1974 y la falta de una reforma económica. A la crisis le siguió el nacionalismo y el oportunismo. Recuerdo en Kosovo en 2008, poco antes de su independencia, la historia del psiquiátrico de Shtime, al sur de Pristina, lo único físico que quedaba de aquel sueño panyugoslavo: un barco a la deriva cargado de personas olvidadas.

Treinta años después del fallecimiento del mariscal Tito, su figura en los Balcanes se ha reducido a unos debates entre historiadores, una moderada titomanía en Sarajevo, símbolo de aquella unidad plurinacional y víctima de ese cuento, una página en Facebook titulada Por qué 30 años después de la muerte de Tito, Yugoslavia sigue viviendo en nosotros y un aumento significativo de las visitas turísticas a La Casa de las Flores, en Belgrado, donde está enterrado.

El mausoleo hasta hace unos años abandonado por una Serbia que considera a Tito el principal enemigo de su nacionalismo es una prueba de que los tiempos se mueven, aunque muy despacio. Ahora se muestra limpio y atractivo porque esa Serbia que trata de salir del túnel de las cuatro guerras balcánicas (empezó todas y las perdió) ha descubierto el turismo y el dinero, y a los turistas les atrae la figura de Tito, el gran actor, el hombre que supo guerrear como jefe de los partisanos contra los nazis y cautivar a los británicos por su antiestalinismo pero que no supo construir un país.

Yugoslavia ya no existe. Quedan las canciones de una época y algunas películas, miles de libros y una sensación colectiva de vértigo, fracaso y derrota. Ahora todos miran a la Unión Europea (ya entró Eslovenia) como salida económica y política, un espacio mayor que diluya unas fronteras por las que se libraron tantas batallas. El puente sobre el Drina en Visegrado permanece como símbolo de un pasado que es parte del futuro.

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Serbia reconoce que la independenca de Kosovo no fue ilegal

septiembre 15, 2010 at 1:03 pm (General) (, , , , , , , , , , , , )

Serbia ha reforzado sus ambiciones de integración en la Unión Europea al aceptar presentar ante la Asamblea General de Naciones Unidas una moción conjunta con la propia UE en la que pide a la ONU que reconozca la legalidad de la declaración de independencia de Kosovo. Belgrado, además, se dice dispuesto a entablar negociaciones con las autoridades secesionistas de Pristina. El pasado martes Serbia aceptó en la Asamblea General de la ONU la resolución conjunta, que supuso un giro copernicano de la posición de Belgrado. Serbia defendió ante el Tribunal Internacional de La Haya la ilegalidad de la declaración unilateral de independencia adoptada por Kosovo en febrero de 2008. Derrotada esta tesis ante el tribunal el pasado mes de julio, Serbia había anunciado que pediría el amparo de sus pretensiones a la Asamblea General de Naciones Unidas.Ahora ha renunciado a ello, de acuerdo con la UE, en un gesto de flexibilidad, políticamente difícil, que busca desatascar la relación con Kosovo.

Serbia solicitó el año pasado el ingreso en el club , pero Bruselas todavía no ha hado el visto bueno a la demanda, supeditada a una mejorar de las relaciones de Belgrado con sus vecinos. Aunque no hay garantías comunitarias de que la flexibilidad serbia despejará el camino, medios bruselenses ven factible que a Serbia se le entreabra más la puerta a finales de año. Queda por saber cual será la reacción desde Pristina porque ya se sabe, en los Balcanes se puede presentar uno y fallar el otro.

Las negaciones en principio serán técnicas, sobre cuestiones prácticas entre Belgrado y Pristina, desde cómo los camiones kosovares pueden entrar en Serbia o si Kosovo puede tener su propio código telefónico. El proceso necesitará años antes de madurar. Las ambiciones europeas de Belgrado siguen supeditadas a la captura del general Ratko Mladic, acusado de crímenes de guerra como responsable de la matanza de bosnios en Srebrenica.

A estas esperanzadoras noticias se superpone una peor: continuan los enfrentamientos en Mitrovica, ciudad al norte de Kosovo, entre los serbios y los albanokosovares. El puente del río Ibar que separa la iudad en 2 ha sido testigos de nuevos choques entre jovenes de ambas etnias que han causado 9 heridos.

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¿La última batalla?

julio 22, 2010 at 10:25 pm (General) (, , , , , , , , , )

Ya la hemos armado. Mejor dicho, ya lo ha hecho la Corte Internacional de Justicia que ha indicado que Kosovo, la provincia serbia que declaró unilateralmente su independencia de Belgrado en febrero de 2008, no violó el derecho internacional y tampoco la resolución 1244 de Naciones Unidas (que regula el régimen administrativo de Kosovo), ni el marco constitucional. Según ha argumentado el presidente del tribunal de la ONU, Hisashi Owada, “el derecho internacional no contempla prohibiciones sobre declaraciones de independencia”. Owada ha insistido en reiteradas ocasiones durante la lectura del fallo, que ha contado con 10 votos favorables y 4 contrarios, en la excepcionalidad del caso de Kosovo, inmerso en su día en las guerras de los Balcanes.

Serbia acudió a la CIJ por considerar Kosovo una parte inalienable de su territorio, “el alma misma de su patria”. Por eso, calificó la independencia de contraria al derecho internacional y, tras conocerse el fallo, ha asegurado que nunca reconocerá la separación de la que considera su provincia . Según sus juristas, “quiebra el principio de integridad territorial”. Así de contundente ha sido el presidente serbio Boris Tàdic después de conocer la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). “El Gobierno considerará ahora más pasos” para oponerse a la separación de la que considera su provincia. Las palabras de Tàdic son un eco de lo que más temprano ha dicho su ministro de Exteriores, Vuk Jeremic.

Las reacciones no han tardado tras la sentencia de la CIJ. Estados Unidos y Alemania respaldan la sentencia del tribunal de la ONU, mientras que Rusia asegura que la decisión, como no es vinculante, no ofrece una base legal para su independencia.

Ahora comienza la batalla por el reconocimiento internacional de aquellos países que aún no consideran a Kosovo como un territorio soberano. El Grupo Popular Europeo, mayoritario en la Eurocámara, ha pedido a los cinco países de la Unión Europea que todavía no reconocen la independencia de Kosovo, entre ellos España, que den ese paso tras la decisión de la CIJ. Además de España, tampoco han reconocido a la ex provincia serbia Eslovaquia, Grecia, Rumanía y Chipre. “Serbia debe ahora aceptar este resultado y mantener una buena relación de vecindad con Kosovo”, dice en un comunicado la eurodiputada del PPE y miembro de la delegación parlamentaria para las relaciones con Kosovo, la alemana Doris Pack.

Desde el otro lado del Atlántico, Estados Unidos ha respaldado hoy de forma inmediata la sentencia y ha llamado a Europa a que se una ante un futuro común. “La sentencia de la CIJ afirma firmemente que la declaración de independencia de Kosovo es legal, un veredicto que nosotros respaldamos. Ahora ha llegado el momento de que Europa se una tras un futuro común”, ha dicho el portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, en la primera reacción oficial de la Administración de Barack Obama. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien se encuentra de gira en Asia, ha hecho un llamamiento a todos los países para que reconozcan la independencia de Kosovo.

Horas antes, el vicepresidente estadounidense Joe Biden ha llamado a Tàdic -antes de que se emitiera la sentencia- y le ha reafirmado la posición de Washington de apoyo total a un Kosovo democrático y multiétnico. Según informa la Casa Blanca, Biden ha reiterado el compromiso “inquebrantable” de EE UU con la soberanía y la integridad territorial de Kosovo y ha pedido al Gobierno serbio que trabaje de forma constructiva para resolver los problemas prácticos que mantiene con Pristina.

El Gobierno de Berlín también ha elogiado el dictamen del tribunal de la ONU y ha apelado a las autoridades de ambos países a buscar un “diálogo constructivo” y “pragmático” en interés de la población. El dictamen “confirma nuestro parecer, de que la independencia de la República de Kosovo y su integridad territorial son hechos irrefutables”, ha sentenciado el ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, en un comunicado difundido por su departamento.

Pero Rusia considera que esta decisión “abre la caja de Pandora”, de los separatismos. “Preveo muchos fenómenos peligrosos en el mundo similares a lo ocurrido en Kosovo”, afirma Leonid Slutski, vicepresidente del comité de Asuntos Internacionales de la Duma rusa. “Nuestra posición sobre el no reconocimiento de la independencia de Kosovo no ha cambiado”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Andrei Nesterenko, en un comunicado publicado en la página web de la Cancillería rusa.

Mientras

España no reconocerá la independencia de Kosovo, a pesar del dictamen de la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya. Al menos, no a corto plazo. Entre otras razones, según fuentes diplomáticas, porque España aplica la llamada Doctrina Estrada, en recuerdo del diplomático mexicano que la formuló, según la cual no se reconocen países o Gobiernos sino que se establecen, o no, relaciones diplomáticas con ellos. Y el Gobierno no tiene intención, al menos por ahora, de abrir una embajada ni tampoco de acreditar a un embajador ante las autoridades de Pristina.

En cualquier caso, la sentencia deja en una posición incómoda a España, uno de los cinco países de la UE que no han reconocido a la ex provincia serbia como Estado. La diplomacia española intervino incluso en las audiencias públicas de la corte de La Haya en apoyo de las tesis de Serbia. El pasado 8 de diciembre, la asesora legal del Ministerio de Asuntos Exteriores, Concepción Escobar Hernández, defendió ante el tribunal de la ONU que “la declaración unilateral de independencia de Kosovo no es acorde con el derecho internacional”.

La decisión de los jueces ha sorprendido en Madrid, donde se esperaba un fallo más “equilibrado”, en el que se reconociera que la secesión fue ilegal, desde el punto de vista formal, aunque se abriera la puerta a una independencia de facto. De hecho España ha dado pasos para relacionarse, de manera informal, con las autoridades de Kosovo y el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, participó la pasada primavera en una conferencia en Sarajevo (Bosnia-Herzegovina) en la que se sentaron representantes de Kosovo, junto a los de los demás países de la ex Yugoslavia, aunque en teoría lo hicieran a título personal.

Lo que ayer dejaron claro fuentes gubernamentales es que “Kosovo constituye un caso singular”, ya que su independencia fue fruto de una operación de limpieza étnica y una guerra, por lo que “nadie puede tomarlo como modelo para situaciones que no son comparables”, en alusión a los partidos independentistas en Cataluña o el País Vasco. Convergència Democrática de Catalunya (CDC) se congratuló de la decisión de los jueces, que consideró “lógica”, e instó al Gobierno a “reconocer definitivamente” al nuevo Estado, aunque agregó que las situaciones de Kosovo y Cataluña son “completamente diferentes”. El presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Joan Puigcercós, celebró la decisión. “El máximo órgano judicial de la ONU ha reconocido que la democracia está por encima del principio de integridad territorial”, dijo Puigcercós.

La inquietud más inmediata es el impacto que la sentencia pueda tener sobre la estabilidad de los Balcanes y cuál sea la reacción de Serbia, un país al que Moratinos ha apadrinado en su acercamiento a la UE. La ministra de Defensa, Carme Chacón, ordenó el año pasado la retirada de las tropas de Kosovo, lo que le valió duras críticas de EE UU y la OTAN, pero España aún mantiene un contingente de 150 soldados en Bosnia, donde están previstas elecciones después del verano. La posibilidad de que los serbios inicien el camino de la secesión en zonas de Bosnia y el propio Kosovo donde son mayoritarios puede reabrir un conflicto cuyas heridas aún no han cicatrizado.

Expertos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de La Moncloa analizaban hoy el dictamen, que en una primera lectura calificaron de “peculiar”, ya que no dice que la independencia sea legal, sino que no es ilegal. Aunque recordaron que la opinión de los jueces no es vinculante, admitieron que “tendrá consecuencias”. A la espera de un pronunciamiento público del Gobierno, se remitieron al de la UE, que hizo un llamamiento al diálogo y la cooperación entre Pristina y Belgrado

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“Kosovo, una sentencia para no crear un mal mayor” por Ramón Lobo

julio 22, 2010 at 11:51 am (General) (, , , , , , , , , , , )

Si la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (ICJ) sobre Kosovo está redactada con inteligencia -será anunciada hoy 22 de julio a las 3pm- no resolverá el problema. El objetivo es no crear uno mayor. Será una mezcla de aspectos legales que permitirá a ambas partes enrocarse en sus posiciones y blandir como éxito sus párrafos favoritos. Parecerá una noche electoral en la que todos, incluso los perdedores, han ganado.

La gran sorpresa sería una sentencia clara, directa y rotunda. No es el estilo del ICJ.

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El puente que divide Mitrovica: albaneses, al sur; serbios, al norte. Foto por Jon Worth
La pregunta que deben responder los jueces internacionales -cuyo veredicto no es vinculante- es la siguiente: ¿Está de acuerdo la declaración unilateral de independencia por parte de las Instituciones Provisionales de Autogobierno de Kosovo con el Derecho internacional? Los expertos consultados por Aguas Internacionales -Ignacio Torreblanca, Jordi Vaquer y otros que exigen anonimato- sostienen que no existe en el Derecho Internacional un manual para declarar independencias.

Las hay de dos tipos: de facto y de iure. De hecho es la kosovar, y la estadounidense, entre otras muchas; por derecho, el divorcio amistoso entre checos y eslovacos.

El artículo La Corte Internacional de Justicia y el futuro de Kosovo de Judy Batt, publicado en FRIDE, es una excelente piedra de toque para entender lo que está en juego. “La Corte podría concluir que el Derecho internacional no ofrece directrices claras sobre la cuestión de la declaración de independencia, que podría considerarse un asunto de jurisdicción interna. Mientras que eso podría ser prometedor para Kosovo, Serbia no se sentirá obligada a cambiar de parecer. Por otro lado, incluso si la mayoría del tribunal dictamina que las Instituciones Provisionales de Autogobierno han quebrantado la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad (1999), la decisión tendrá un impacto muy limitado en la práctica”, escribe Batt.

Estamos pues ante una legalidad politizada.

A Kosovo lo han reconocido 69 países, entre ellos casi toda la UE (excepto Chipre, Rumania, Eslovaquia, Grecia y España) y Estados Unidos, el gran patrocinador. El primer ministro kosovar, Hashi Taci , se encuentra de visita en Washington. Allí conocerá la sentencia. El lugar elegido está lleno de simbología.

Muchos países aguardan el veredicto antes de reconocer a Kosovo. Puede haber una cascada de reconocimientos en los próximos días y complicar la posicion española .

La sentencia será una oportunidad para que Serbia abandone la vía de reclamación legal destinada a frenar los reconocimientos, que quedará obsoleta en unas horas, e inicie la vía política para resolver asuntos tan complejos como Mitrovica, la ciudad dividida por el río Íbar, y que Belgrado ha convertido en su bastión de resistencia pese a que perjudique al resto de los serbios que viven en Kosovo.

Belgrado utilizará la sentencia para exigir nuevas negociaciones sobre el estatus. Kosovo solo las acepta para cuestiones técnicas. EEUU marca la pauta: no hay marcha atrás a la declaración de independencia, el 17 de febrero de 2008.

El diario serbio Blic daba hace poco una pista citando fuentes del Ministerio de Exteriores: el Gobierno de Belgrado está dispuesto a aceptar de Pristina lo mismo que Pristina conceda a Mitrovica Norte. El planteamiento es la partición, una doble independencia: Kosovo de Serbia, Mitrovica norte de Kosovo. El presidente serbio Boris Tadic  ha rechazado esta opción. En un comunicado recuerda que Serbia nunca reconocerá la independencia de Kosovo.

Serbia cometió graves crimenes de guerra entre 1998 y 1999 y se expulsó de sus casas a la mitad de la población. La guerrilla kosovar también cometió crímenes. Ambos se juzgan en el Tribunal Penal Internacional de la antigua Yugoslavia, que ayer ordenó repetir el juicio contra el ex primer ministro y ex jefe guerrillero Rasmus Haradinaj.

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Kosovo, la batalla continua

julio 22, 2010 at 11:33 am (General) (, , , , , , , )

El Tribunal Internacional de Justicia de la ONU decide sobre la independencia de Kosovo

Isabel Ferrer 22/07/2010

Kosovo, se juega hoy su futuro. El Tribunal Internacional de Justicia (TIJ), máximo órgano judicial de la ONU, decidirá sobre la legalidad de dicha secesión. El fallo no será vinculante, pero puede ayudar a que ambas partes mantengan al menos una relación de vecindad en el futuro. De momento, 69 de los 192 miembros de Naciones Unidas han reconocido a Kosovo como nuevo Estado. Entre ellos se cuentan Estados Unidos, Francia y Reino Unido. A Serbia la apoyan, entre otros, España, Rusia, China e India.

Serbia acudió al TIJ por considerar Kosovo una parte inalienable de su territorio, “el alma misma de su patria”. Por eso califica la independencia de contraria al derecho internacional. Según sus juristas, “quiebra el principio de integridad territorial”. Formalmente, el régimen administrativo de Kosovo sigue regulado por la resolución 1244, de la propia ONU, que puso fin a la guerra de 1999. La misma pedía a ambas partes el compromiso de buscar “una solución dentro de los límites serbios”. Kosovo, por el contrario, presenta su separación como “la única forma de pacificar la región”. El 90% de su población es étnicamente albanesa, y la limpieza étnica perpetrada por fuerzas serbias en su territorio contra los civiles explica sus deseos independentistas.

Tanto Belgrado como Pristina desean sumarse en el futuro a la UE, y han tratado de no lastimar dicha posibilidad. El lado kosovar, de todos modos, saca fuerzas del compromiso de los países que ya han reconocido su independencia de no dar marcha atrás. Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos, ha confirmado “el apoyo de Washington a un Kosovo independiente, democrático y multiétnico, cuyo futuro está unido a las instituciones europeas y euroatlánticas”.

En Kosovo, y durante toda la jornada, se encuentran en estado de alerta las tropas de pacificación de la ONU. Según el general Markus Bentler, de las fuerzas de protección K-for, “no hay motivos para pensar que haya amenazas”. La situación es doblemente histórica. Es la primera vez que Serbia y Kosovo tratan de resolver sus diferencias de forma pacífica. También el TIJ fallará por vez primera sobre un caso de secesión.

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Sobre mitos, sentimientos y derecho internacional

diciembre 2, 2009 at 10:56 am (General) (, , , , , , )

Kosovo es una cuestión emocional para serbios y albanokosovares. Ningún tribunal del mundo podrá emitir una sentencia sobre sentimientos, identidades, percepciones y mitos. Sea cual sea el dictamen de el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ), una institución creada y auspiciada por la ONU y que dilucida asuntos entre Estados -no confundir con el Tribunal Penal para la antigua Yugoslavia (TPIY) ni con la Corte Penal Internacional, que juzgan crímenes de guerra y contra la humanidad- no cerrará heridas ni zanjará una cuestión compleja que hunde sus raíces en el siglo XIV. Sólo una futura integración de todos los Balcanes en la Unión Europea logrará difuminar el peso de las fronteras, más mentales que físicas.

El Gobierno de Belgrado sostiene que Kosovo es el pilar de la nación, la esencia de la identidad serbia, y que la declaración unilateral de independencia, proclamada el 17 de febrero de 2008, es ilegal porque viola su soberanía y contraviene la resolución 1244 del Consejo de Seguridad, que, a su entender, garantiza la integridad territorial de la República Federal de Yugoslavia. También sostiene que Kosovo nunca fue una república dentro de Yugoslavia sino territorio autónomo, como Voijvodina, sin derecho a la secesión.

El Gobierno de Kosovo considera que la limpieza étnica y los crímenes de guerra cometidos en su territorio en 1998 y 1999 contra la población civil son razones suficientes para romper con el maltratador, y que Yugoslavia y su Constitución dejaron de existir y que ésta carece de validez legal. En aquel conflicto perdieron la vida 10.000 personas y cerca de un millón de albanokosovares, la mitad de la población, fueron expulsados de sus casas.

El 90% de la población de Kosovo es étnicamente albanesa y desea la independencia del territorio. Sesenta y tres países han reconocido el nuevo Estado, entre ellos EE UU y 22 de los 27 de la Unión Europa. No lo han hecho Rusia y China y la mayoría de los latinoamericanos. La ONU, tampoco. Ha sido el alto organismo el que se ha dirigido al CIJ para conocer su opinión, que no será vinculante.

Los defensores de la legalidad de la independencia de Kosovo sostienen que la resolución 1244 está superada por los acontecimientos en la región porque la República Federal de Yugoslavia dejó de existir en mayo de 2006 tras la independencia de Montenegro y que la referencia sobre la integridad territorial se encuentra en el preámbulo, sin peso legal, y no en el texto de resolución. Son argumentos de ingeniería jurídica, pero los contrarios, también.

Estados Unidos, Reino Unido y Alemania fueron los principales impulsores de la independencia de Kosovo. Serbia perdió la oportunidad de buscar soluciones intermedias tras el asesinato el 12 de marzo de 2003 de su primer ministro reformista Zoran Djindijc, el hombre que envió al dictador Slobodan Milosevic al TPIY. Durante casi cinco años, Serbia estuvo prisionera de las maquinaciones de Vojislav Kostunica, un demócrata que hizo el camino inverso hasta aliarse con los ultranacionalitas del Partido Radical, cuyo líder, Vojislav Seselj, está procesado por crímenes de guerra. Los gobiernos de Kostunica rechazaron la autonomía y sólo la ofrecieron al final, cuando el proceso era imparable.

La decisión no vinculante del TIJ se producirá posiblemente en abril, durante la presidencia española de la UE. España es uno de los cuatro países de la Unión que no ha reconocido a Kosovo.

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Kosovo, un año en el limbo

febrero 19, 2009 at 8:00 pm (General) (, , , , , , )

Nerimane Kamberi, profesora y escritora kosovar, ya no tiene tantos problemas con la lavadora como el año pasado, cuando nunca coincidían el suministro de agua y luz en un mundo de cortes constantes. “La electricidad ha mejorado un poquito”, asegura en conversación telefónica desde Pristina. “La gente está contenta aunque hay problemas. Aumentó el paro y los precios se han disparado. Va a ser el año de la conflictividad social. Pero hoy es día de celebración; mañana, la realidad”.

Un año después de su independencia unilateral de Serbia, Kosovo sigue siendo un rompecabezas de casi imposible solución. Conviven allí dos realidades jurídicas defendidas por bandos en apariencia irreconciliables. Los que esgrimen la resolución 1.244 del Consejo de Seguridad y destacan la inviolabilidad de las fronteras que en ella se recoge (Serbia, Rusia, China y España, entre otros) y los que, apoyándose en esa misma resolución -que destaca que el estatus final de Kosovo está por decidir-, reconocen la legalidad de la independencia unilateral (54 países, entre ellos EE UU, Japón y 22 de los 27 de la UE).

Ninguna de las calamidades anunciadas por los críticos (éxodo masivo de la minoría serbia, choques armados, desestabilización regional, cascada de secesiones en otras zonas) se ha producido. Todo se mantiene encerrado en un aparente limbo que nadie quiere o sabe desbloquear.

Pero el statu quo se mueve, aunque de forma casi imperceptible. El nuevo Gobierno democrático de Belgrado (sin el lastre tras las elecciones de mayo del imprevisible Vojislav Kostunica) y la escisión del ultranacionalista Partido Radical, con un sector que trata de aprender a ser proeuropeo, han sosegado el tono. Mismo discurso, pero con menos pasión.

Un factor que obliga a la moderación es la crisis económica que está golpeando duro a Serbia (el dinar se ha devaluado un 18,5% desde agosto) y forzando a correcciones presupuestarias muy simbólicas: se ha dejado de pagar el doble de salario a los médicos que aceptan trabajar en Mitrovica norte y otros enclaves serbios dentro de Kosovo.

En Kosovo, un Estado que no produce nada, que depende de las remesas de los emigrantes albaneses y de la ayuda internacional (109 millones de euros en 2009 de parte de la UE), la percepción de la crisis es otra, porque ya vivían en una crisis constante. El paro entre los 15 y 24 años supera el 75% y la inflación es galopante (un litro de leche, un euro).

La EULEX, la misión estrella de la UE para Kosovo (policías, jueces y fiscales con el objetivo de construir el Estado de derecho), se desplegó en enero, 10 meses después de lo previsto, y no en todo el territorio. El norte de Mitrovica y los principales enclaves serbios, como Gracanica, siguen vetados para EULEX. Allí, donde Belgrado ha levantado una estructura de poder paralelo que no coopera ni reconoce a Pristina, sólo patrullan los restos de la misión de la ONU (UNMIK) y soldados de la OTAN (Kfor). Europa no es bien recibida: ni coches ni sedes.

El Gobierno proeuropeo de Serbia, liderado por el presidente Borís Tadic, ha centrado su batalla contra la independencia de Kosovo en la vía diplomática, una gran diferencia con el régimen anterior, que provocó cuatro guerras balcánicas y las perdió todas. Tadic espera obtener resultados en la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Ese statu quo que se mueve poco a poco también afecta a los padrinos de Serbia. La guerra de Georgia en agosto y el apoyo de Rusia (gran valedor de la tesis de que no se pueden mover las fronteras) a la secesión de Osetia del sur y Abjazia, representa un aviso a Belgrado: la posición rusa no se basa en principios inamovibles, sólo en intereses que mudan.

A Tadic le queda un as en la manga: Ratko Mladic. Aunque parece que a veces se le busca, quizá no ha llegado el momento de entregarle, como exige la UE para aplicar el Acuerdo de Estabilización y Asociación y modificar la política de visados que tanto irrita a la población. A Belgrado no le importa tanto Mladic, lo que quiere es que su acercamiento a la UE no esté condicionado a la aceptación de la independencia de Kosovo. Su objetivo es crear un nuevo Chipre, capital Mitrovica del Norte, y tener derecho de veto sobre el futuro de su ex provincia.

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República de Kosovo

abril 28, 2008 at 7:48 pm (General) (, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , )

Desde Noviembre del 2007 hemos seguido, a través de las noticias públicada en el Diario El País, el último capítulo del conflicto kosovar: La secesión de Kosovo.

El 17 de Febrero del 2008 Kosovo consiguió su ansiado objetivo, ser independiente. Su historia es larga y manchada de sangre, sangre de las víctimas de un conflicto que puede que haya escrito su última etapa.

Pero hay cuestiones que resolver para poder entender la situación de este pequeño Estado europeo:

  • ¿Por qué Serbia se opone frontalmente a la independencia de esta provincia?
  • ¿Por qué Kosovo no puede ejercer el derecho de autodeterminación como hizo en su día recientemente Montenegro?
  • ¿Por qué los serbios consideran a kosovo como la cuna de su cultura?
  • ¿Por qué esta provincia está habitada mayoritariamente por albaneses?
  • ¿Por qué España no reconoce al nuevo Estado?
  • ¿Por qué Rusia se opone mientras que Estados Unidos y la UE son proclives a reconocer la soberania kosovar?

Para resolver estas cuestiones para a realizar un repaso por la historia de esta zona de los Balcánes:

Kosovo es considerado por Serbia como la cuna de su cultura y su religión. (como Asturias en España) Alli se encuentra numerosos monasterios ortodoxos serbios. Por ello para los serbios, la pérdida de Kosovo es la pérdida de su identidad.

Kosovo fue absorbido por Serbia a final del siglo XII, y formó parte del Imperio Serbio desde 1346 a 1371. No obstante desde 1180 formaba parte de un reino serbio.

En 1389, en la famosa Batalla de Kosovo una coalición de armadas cristianas conducidas por el príncipe serbio Lazar Hrebljanovic fue derrotada en Kosovo Polje por los turcos otomanos, quienes tomaron finalmente el control del territorio en el año 1455. La Batalla de Kosovo es la batalla de todas las batallas en los anales de la mitología serbia. La mayoría de los nobles caballeros serbios –más de 150- murieron en la batalla. Aunque el resultado de la batalla fue esencialmente un empate, y se tuvieron que dar dos batallas más antes de que los otomanos sometieran todos los territorios serbios, la batalla de Kosovo tiene un papel importante en la psique del pueblo serbio.

Durante más de medio siglo la religión y la etnia inclinaron la balanza a favor de los musulmanes y albaneses. Hubo una gran represión y miles de serbios abandonaron sus hogares. Empiezan a llegar numerosos inmigrante albaneses

En 1912 durante las guerras Balcánicas Serbia arrebata Kosovo a los turcos, integrándose después de la 1ª guerra Mundial en Yugoslavia.

En la 2ª Guerra Mundial la mayor parte del territorio es ocupado por las tropas italianas y pasa a formar parte de la Gran Albania. Durante la ocupación, los grupos armados albaneses locales (Vulnetari) violentaron a más de 100.000 serbios de Kosovo y mataron más de 10.000 hasta 1945. Después del final de la guerra y del establecimiento del régimen Comunista de Tito, a Kosovo le fue conferido un estatuto de región autónoma de Serbia en 1946 y se convirtió una provincia autónoma en 1963. El gobierno comunista no permitió el regreso de los refugiados. Con la pasada constitución de Yugoslavia de 1974, Kosovo ganó la autonomía.

Desde 1980 los albaneses fueron aumentando hasta convertirse en una gran mayoría, cercana al 90%. Los serbios de la provincia fueron discriminados y perseguidos. En 1989 con Milosevic en el poder, se decide por referéndum en toda Serbia la supresión de todas las autonomías. El parlamento Kosovar –fuertemente presionado- acepta estas nuevas medidas, dando el control de la policía, de la justicia, la economía, el sistema de educación y políticas de lengua al gobierno serbio.

 

 

El problema de Kosovo es que no es una antigua república Yugoslava, como lo fueron Montenegro, Croacia, Eslovenia, Macedonia o Bosnia; sino una provincia serbia y por lo tanto no puede ejercer el derecho de autodeterminación como recientemente hizo Montenegro para convertirse en un país independiente. No obstante la mayoría aplastante de la población es albanesa y quiere la independencia, esto ha sido un factor importante para que la UE apruebe la secesión, así como para estabilizar una zona ya de por si bastante convulsa. Rusia, tradicional aliado de Serbia y ortodoxa también rechaza de plano la secesión ya que lo considera un peligroso precedente para otros territorios separatistas. Este ha sido el principal argumento de muchos países para no reconocer al nuevo Estado, entre ellos España

 

PD: Agradecer a Ramón Lobo y Ricardo M. de Rituerto sin cuyos artículos este blog no sería posible

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17-02-2008: “El día ha llegado”

abril 9, 2008 at 9:43 pm (General) (, , , , , , , )

 

 

Nosotros, los dirigentes democráticamente elegidos de nuestro

pueblo, por la presente declaramos que Kosovo es un estado

independiente y soberano. Esta declaración refleja la voluntad

de nuestro pueblo y es plenamente acorde con las

recomendaciones del enviado especial de las Naciones Unidas,

Martti Ahtisaari, y con su propuesta general de

establecimiento del status de Kosovo.

Declaramos que Kosovo es una república democrática, laica y

multiétnica, que se guía por los principios de no discriminación

y protección igual ante la ley. Protegeremos y fomentaremos

los derechos de todos los pueblos de Kosovo y crearemos las

condiciones necesarias para su participación efectiva en los

procesos políticos y de toma de decisiones.

 

Declaración de independencia de kosovo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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