Elecciones en Serbia

   

Elecciones presidenciales

 

Serbia celebró unas cruciales elecciones (otra más) para dirimir su futuro: Europa o Rusia. El vencedor de la 1ª vuelta, Tomas Nikolic, un proantieuropeista, s el lider del Partido Radical cuyo máximo dirigente Vojislav Seselj, está preso desde hace cinco años en La Haya acusado de crímenes de guerra

Sin embargo, en una 2ª vuelta con una participación record (67%) el triunfo fue a parar a manos de Boris Tadic, -actual presidente- un moderado y europeísta; por solo 120.000 votos.

La campaña estuvo centrada en la más que probable independencia de Kosovo (de la cual los 2 se oponen) y las acusaciones de corrupción.

by Nowel

 

 

 

 
 

Serbia opta entre Europa o el aislamiento

La independencia de Kosovo y el ingreso a la UE, claves en los comicios de mañana

 

RAMÓN LOBO (ENVIADO ESPECIAL) – Belgrado – 19/01/2008

 

Belgrado es un mapa a escala de la Serbia herida. No es físico -pues apenas se ven edificios destruidos por la OTAN en 1999, sólo una parte de la televisión se mantiene como monumento del bombardeo y el cuartel general del Ejército como indecisión de qué hacer con las ruinas-, sino mental: la cartografía dolorida de un país estigmatizado como único verdugo de los crímenes cometidos en los Balcanes en los años noventa, que aún no sabe si perdió aquellas guerras y que ahora se ve amputado en su soberanía en una provincia que considera la cuna espiritual de la nación.

 

Ocho años después de la derrota militar de Slobodan Milosevic en Kosovo, su política permanece incrustada como un virus bajo la piel de una clase dirigente que apenas se ha renovado en nombres y discursos. En realidad, Serbia vive atrapada desde 1989 en una habitación con la puerta y las ventanas cerradas en la que apenas se puede respirar y en la que nadie se decide a cambiar la maldita música. “No sabemos cuándo empezaron las guerras y no sabemos cuándo han terminado y por eso no podemos hacer el duelo y la catarsis que se necesita”, asegura el etnólogo y antropólogo Iván Colovic.

 

Las elecciones presidenciales de mañana podrían ser una oportunidad para renovar ese ambiente, pero todo indica que ayudarán a enrarecerlo aún más. El principal enemigo del jefe de Estado de Serbia, el europeísta, demócrata y pragmático Borís Tadic, el hombre la Unión Europea ansía mantener en el poder, es la abstención. Los jóvenes parecen más interesados en dejarse ver por las noches en los garitos de Strahinjica Bana, la calle de moda conocida como Silicon Alley (avenida de la silicona y de los ejemplares de gimnasio), que en acudir en masa a las urnas. El hastío y el desencanto son mayúsculos en una población que no encuentra referentes morales y para la que Europa empieza a ser un sueño inalcanzable.

 

Las últimas encuestas otorgan a Tadic un 35% de la intención de voto, empatado con el candidato del ultranacionalista, antieuropeo y proruso Partido Radical, Tomislav Nikolic, quien podría vencer en la primera vuelta. Si ninguno supera el 50%, como se espera, ambos se disputarían la presidencia el 3 de febrero en un duelo extremadamente peligroso para Tadic, Kosovo, la Unión Europea y la viabilidad de sus planes balcánicos.”La campaña de Nikolic es excelente. Esta vez tiene todo a favor para ganar”, asegura Dejan Anastasevic, analista de la revista Vreme (Tiempo).

 

“El Partido Radical recoge el voto antioccidental, de los nacionalistas, de las víctimas de la transición, de los que perdieron su trabajo y de los jóvenes que no encuentran el primer empleo. Aunque la mayoría de los serbios detesta a los radicales y quiere entrar en la UE, Tadic es víctima de las contradicciones, no puede vender Kosovo y Europa a la vez, y de la gran división en el campo demócrata. Tadic compite con la espalda llena de cuchillos”, añade.

 

“No a Europa sin Kosovo”, proclama uno de los carteles que pueblan Belgrado escrito en alfabeto cirílico, como obliga la nueva Constitución. Es un mensaje claro y rotundo que coincide con el discurso del primer ministro, Vojislav Kostunica, el hombre que la comunidad inter-nacional confundió con un reformista cuando en realidad es un nacionalista cada vez menos disimulado. Aliado teórico de Tadic apoya en la primera vuelta a otro candidato, Velimir Ilic, líder de La Nueva Serbia y ministro de Infraestructuras. Kostunica rechaza la firma del Tratado de Asociación y Estabilización con la Unión Europea, que debería firmarse el 28 de enero, porque lo considera una burda compensación por la pérdida de Kosovo.

 

“El anuncio de ese acuerdo es un grave error porque se ha convertido en parte de la campaña y perjudica a Tadic”, asegura Anastasevic. “Si se firma, el primer ministro Kostunica lo bloqueará en el Parlamento, lo cual sería una humillación para la UE, y si Bruselas decide que no se firme y lo aplaza será es un golpe tremendo para Tadic a pocos días de la segunda vuelta. Le hará parecer débil en un momento en el que cada voto es crucial”.Serbia se dirige de nuevo a una encrucijada. En estas elecciones no sólo se elige presidente, al hombre que pondrá más o menos difícil la secesión de Kosovo, en estos comicios se escoge entre dos modelos: una Serbia antieuropea, aislada y víctima de sus fantasmas históricos, y otra moderna y plenamente integrada en Unión Europea.

 

El ‘ultra’ Nikolic gana la primera vuelta de las elecciones en Serbia

El presidente Tadic queda segundo, castigado por Kosovo

 

RAMÓN LOBO (ENVIADO ESPECIAL) – Belgrado – 21/01/2008

 

Las elecciones presidenciales de ayer, convertidas en un duelo al sol entre las dos Serbias -la que mira al pasado y se relame las heridas reales y ficticias y la que se siente europea y derrocha energía- tendrán una segunda vuelta el 3 de febrero al no superar ninguno de los nueve candidatos el 50%. El combate no ha terminado, sólo se aplaza 15 días y se presenta muy difícil para las fuerzas democráticas.

 

Tomislav Nikolic, candidato del ultranacionalista, prorruso y antieuropeo Partido Radical, ha ganado la primera vuelta con el 39,4% de los votos. En segundo lugar queda, con el 35,4%, el presidente, Borís Tadic, el hombre sobre el que la UE asienta sus esperanzas de estabilidad en los Balcanes para cuando se produzca la independencia de Kosovo, que Serbia vive como una dramática amputación en la esencia de la nación, asunto que ha monopolizado el debate electoral.”Quiero unificar a Serbia y llevar al país por el mejor camino. Serbia ha entendido mis deseos de cambio”, dijo Nikolic, traje gris, corbata gris, rostro gris y cansado, a sus entusiasmados seguidores. “Que piensen un poco los que hablaron mal de nosotros. Ahora tengo mucho trabajo. Voy a prepararme para ganar la segunda vuelta”, exclamó en la sede del partido en el barrio de Zemun, un hermoso y descascarillado barrio de Belgrado en espera de tiempos mejores y de una buena mano de pintura.

 

Tadic, rodeado de jóvenes (a los que necesita para la segunda vuelta) agradeció los apoyos recibidos y se mostró convencido de su victoria el 3 de febrero. “No desistiremos de nuestro objetivo: una mejor vida en Europa. Queremos conquistar Europa con nuestros músicos, nuestros científicos… (…) No voy a permitir que el presidente de Serbia sea Nikolic ni que su primer ministro sea Seselj”, una referencia directa al líder histórico y aún presidente del Partido Radical, juzgado en La Haya por crímenes contra la humanidad en las guerras de los noventa y cuyo proceso va muy mal para la fiscalía debido a que muchos de los testigos (mal protegidos) se han retractado o negado a declarar. Si no hubiera caso, Seselj podría regresar a Serbia a final de año. Ése es el sueño del Partido Radical.En tercer lugar ha quedado Velimir Ilic, con un 7,3%, el candidato apoyado por Vojislav Kostunica, primer ministro coaligado con el Partido Democrático de Tadic pero que juega cada vez más en el campo de los radicales irritado por la actitud de Bruselas en la secesión de Kosovo. Del apoyo de Kostunica en la segunda vuelta va a depender en gran parte la continuidad del presidente.

 

Un factor clave en las próximas dos semanas va a ser la movilización de unos ciudadanos (ayer votó algo más del 60%) desencantados con sus líderes. Sólo el joven Jovanovic, de 34 años, tiene un discurso renovado y valiente: entreguemos al general Ratko Mladic a La Haya, Kosovo a los albaneses y dejemos de ser unos parias internacionales. Es la voz que clama en el desierto. Ayer consiguió un 5,5% de los votos, pero no todos pasarán a Tadic, de quien no se fían.”No espero nada de estas elecciones. Lo que me apetecía era no votar, pero al final lo he hecho porque no quiero que ganen los que no deben ganar”, aseguraba a mediodía Nada, mujer de 53 años, prototipo del votante irritado con Tadic, a quien considera poco decidido.

 

Tadic va a tener que movilizar y pelear cada papeleta si quiere vencer. Su colchón es, según los analistas, menor a los 40.000 votos. La supresión de los visados para los serbios por parte de la UE podría ser la varita mágica que obrara el milagro de última hora, aunque está por ver si todos estos gestos desesperados llegan demasiado tarde y no causarán el efecto contrario al deseado.

 

La UE anima a Serbia a decidirse por la integración de la mano de Tadic

 

El ultranacionalista Nikolic, ganador de la primera vuelta de las presidenciales, y el actual presidente confían en la victoria en la segunda ronda

 

AGENCIAS – Belgrado – 21/01/2008

 

Serbia se debate entre inclinarse hacia la UE o hacia Rusia. Deberá decidirse el próximo 3 de febrero entre el ultranacionalista Tomislav Nikolic, candidato del Partido Radical, prorruso y antieuropeo, o el actual presidente, Boris Tadic, partidario de la integración de Belgrado en la UE. El primer asalto lo ganó ayer Nikolic, que se impuso en la primera vuelta de las presidenciales, pero la UE ya se ha lanzado en ayuda de Tadic, emitiendo un comunicado en el que expresa su convencimiento de que Serbia “seguirá su carrera hacia Europa” y ofreciendo “acelerar” la integración.

 

“Confiamos en que Serbia continuará su carrera hacia Europa y estamos convencidos de que el progreso hacia la UE puede acelerarse”, dice el comunicado emitido por la oficina del jefe de la política Exterior de la UE, Javier Solana. La UE destaca la participación en los comicios, un 61%, superior al de otras citas electorales, que “demuestra la madurez de la población serbia que entiende claramente la importancia de estas elecciones para determinar la futura orientación de Serbia”.Nikolic logró ayer el 39,6% de los votos en la primera ronda de las presidenciales, por delante de Tadic, que obtuvo el 35,5%. Ambos se repartieron gran parte de los votos en unos comicios con nueve candidatos en liza. También han declarado hoy su confianza en conseguir la presidencia el próximo 3 de febrero, cuando se dispute la segunda vuelta

 

.A Nikolic le deja indiferente la entrada en la UE y sostiene que Serbia debe encontrar un camino entre el bloque que representan los 27 y Rusia. “Serbia ha votado por Europa y por Rusia”, dijo ayer tras la primera vuelta, para añadir que “hoy, el camino hacia Rusia está más abierto, pero abriré el camino hacia la UE”.Por su parte, tras los resultados de ayer, Tadic instó a los electores, de cara a la segunda vuelta, que se prevé muy apretada, a “mostrar que Serbia no ha abandonado el camino europeo que inició en 2000”. El presidente actual ha advertido a sus ciudadanos de 1que vendrán malos tiempos si gana Nikolic.

 

Ambos se muestran, además, convencidos de que ganarán en la segunda vuelta. “Partimos de cero y todo el mundo tiene que participar y votar de nuevo. Sé que las cosas no están tan bien como deberían, pero no hemos abandonado nuestras metas y nunca abandonaremos la esperanza de conseguir una vida mejor en Europa”, dijo ayer Tadic a sus simpatizantes.

 

Por su parte, Nikokic consideró que los resultados demuestran que los ciudadanos han comprendido su deseo de cambio. “Creo que los serbios finalmente creen que cumpliré mis promesas. Así que, voy a repetir todo lo que he hecho para ganar y por lo que he sido criticado y puede que incluso algo más que no soñabais, pero ganaré, pese a que a muchos en Serbia les gustaría que las cosas siguieran con están”, señaló en declaraciones a la emisora B92.

 

Kostunica, árbitro del futuro serbio

 

El voto de los partidarios del primer ministro será decisivo para resolver la elección presidencial entre el ultranacionalista Nikolic y el proeuropeo Tadic

 

RAMÓN LOBO (ENVIADO ESPECIAL) – Belgrado – 22/01/2008

 

El primer ministro de Serbia, Vojislav Kostunica, tiene la llave de la presidencia de Serbia. De él depende que el actual jefe de Estado, su teórico aliado Borís Tadic, el hombre que la UE sueña con mantener en el poder para llevar a cabo sin riesgos sus planes en Kosovo y en el resto de los Balcanes, gane el 3 de febrero la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

 

El candidato del ultranacionalista Partido Radical, Tomislav Nikolic, venció el domingo en la primera vuelta con el 39,5% de los votos. Cuatro puntos más que el actual presidente, quien tiene ante sí la cuadratura del círculo: lograr el voto de los seguidores de Velimir Ilic -candidato de Kostunica en la primera vuelta que obtuvo el 7,6%, muchos de los cuales son nacionalistas y anti-Tadic- y de los de Ceda Jovanovic, del Partido Liberal Democrático (5,6%), el único verdadero rupturista en la política serbia, que odia a Kostunica y propone la entrega de Kosovo a los albaneses y la de Ratko Mladic a la Haya. Si Tadic se inclina por unos, perderá a los otros, y si duda se quedará sin ambos.

 

El día después todo son conjeturas, temores y matemáticas, en las que han salido a pasear los decimales. La prensa seria y la populista repiten titulares dando a Kostunica el papel de hacedor de reyes y pronosticando una competición reñida. El primer ministro guarda silencio y los otros realizan declaraciones que invitan a Tadic a la negociación.”Aunque el presidente carece de un poder real porque es un cargo de representación, éste tiene un enorme simbolismo”, asegura el profesor de Sociología, Milan Vukomanovic, “posiblemente no habrá cambios efectivos si gana Nikolic, pero cambiará la percepción que la UE tiene de Serbia y eso tendrá consecuencias”.Sorprendió a los demoscópicos la alta participación (61%) cuando se pensaba que el pasotismo y el desencanto eran el principal rival de Tadic. Pese a esa inesperada movilización, el presidente perdió. Igual que en las elecciones de 2004, cuando en la primera vuelta venció Nikolic con el 30,1% frente al 27,3% de Tadic, quien en la segunda arrasó con 20 puntos de diferencia. Pese al precedente, esta vez hay diferencias preocupantes.

 

Gran parte de los 200.000 refugiados-desplazados serbios de las guerras perdidas de Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo han votado por Nikolic, lo mismo que la gente que se ha visto perjudicada por las privatizaciones y ha perdido su trabajo y los 100.000 serbios que acudieron a las urnas en los enclaves de Kosovo.”Tadic compite con la espalda llena de puñales”, decía hace días el analista del semanario Vreme, Dejan Anastasevic, pero también lo hace con las manos atadas. Su gran baza es la adhesión de Serbia a la UE, que se dispone a aprobar la secesión de Kosovo, la provincia en la que los serbios consideran que están los cimientos espirituales de su nación.

 

“Todo el mundo sabe que Kosovo está perdido, que sólo hace falta un papel que lo certifique. Pero el debate no es ése sino quién defiende mejor un mito que es un elemento esencial en la vida política serbia, sobre todo desde la llegada al poder de Slobodan Milosevic”, afirma el etnólogo Iván Colovic, estudioso de la simbología nacionalista.”Tadic no tiene el poder de acelerar las reformas porque el poder lo tiene el primer ministro, pero en estas elecciones él se ha llevado la responsabilidad del bloqueo al que nos tiene sometido Kostunica”, asegura una fuente del entorno presidencial. “El primer ministro tiene ahora la oportunidad de escoger entre ser un radical o un demócrata”, añade la misma fuente.

 

Kosovo declarará la independencia si gana en Serbia el radical Nikolic

 

Los sondeos pronostican un empate entre los dos candidatos a las presidenciales

 

RAMÓN LOBO (ENVIADO ESPECIAL) – Belgrado – 31/01/2008

 

La televisión muestra a unos sorprendidos ciudadanos abriendo la puerta de sus casas al presidente Borís Tadic, que el domingo se juega el cargo en la segunda vuelta de unas elecciones en las que Serbia debe optar entre Europa o el aislamiento. Las encuestas sugieren un virtual empate, que hace esencial cada voto. Tadic ha decidido salir a buscarlos en persona, serbio a serbio, y ha pedido a sus militantes que le secunden en esta movilización. Su rival, el candidato del ultranacionalista Partido Radical, Tomislav Nikolic, ha preferido aparcar los mítines y viajar a Moscú, donde se encuentran sus mentores ideológicos y el modelo de Estado que desea implantar en su país.

 

Todos contienen el aliento y hacen cábalas sobre el día después, especialmente en Kosovo donde se disponen a declarar la independencia si Nikolic se proclama vencedor de los comicios. ¿Habrá continuidad o hecatombe? La UE se prepara para los dos escenarios: si vence Tadic suavizará la restrictiva e impopular política de visados; si vence Nikolic, apuntalará la muralla en espera de mejores tiempos.

 

En Kosovo, la diferencia no es de fondo, sino de compás. Los líderes albanokosovares coordinados con Bruselas y EE UU ultiman los detalles de dos rutas hacia la independencia, una corta, quizá menos de 10 días, si gana el radical -para cogerle a contrapié antes de que tome posesión y plantee más problemas- y otra algo más lenta, a finales de febrero o mediados de marzo, si vence Tadic, por aquello de guardar las formas diplomáticas y darle aire para empezar a cambiar Serbia.

 

Si el lenguaje corporal transmite el estado de ánimo, el de Nikolic es tranquilo, de quien ya se siente presidente. El de Tadic es de enorme nerviosismo; por ello ha desempolvado toda la artillería contra Nikolic, a quien acusa de ser un peón de Vojislav Seselj, líder del Partido Radical, preso desde hace cinco años en La Haya acusado de crímenes contra humanidad en los noventa. Tadic busca el voto del miedo, el yo o el caos, y sobre todo la movilización de los menores de 25 años que rara vez se acercan a las urnas (sólo un 10%), desencantados con una clase política que parece anclada en la era de Slobodan Milosevic.

 

Tadic, la apuesta de la UE, tiene todo en contra. Su primer ministro, Vojislav Kostunica, con quien gobierna en una inestable coalición, anunció ayer que no le apoya el domingo. Le exigía garantías por escrito de que no habría Acuerdo de Asociación y Estabilización con Bruselas si la UE despliega su misión policial y civil en Kosovo, como sucederá en breve. Tadic, a quien los más reformistas tildan de pusilánime, respondió al envite por las bravas: “Se acabaron los chantajes”.

 

ENTREVISTA: TOMISLAV NIKOLIC/ Candidato del Partido Radical a la presidencia de Serbia

 

“Para Serbia, Kosovo será un Estado inexistente”

 

Tomislav Nikolic, ganador de la primera vuelta de las elecciones serbias, busca la victoria definitiva el domingo

 

 

RAMÓN LOBO | BELGRADO – Belgrado – 01/02/2008

No parece que el candidato a la presidencia de Serbia del Partido Radical se llame Tomislav Nikolic ni que las encuestas le otorguen posibilidades de ganar mañana. Los militantes que pululan por la recepción y los pasillos llevan llamativas chapas con el rostro de Vojislav Seselj, presidente de los radicales y preso desde hace cinco años en La Haya acusado de crímenes de guerra. Nikolic, que cumplirá 56 el 15 de febrero, parece relajado tras una intensa campaña que le ha dirigido una consultora norteamericana. En la entrevista celebrada hoy en su despacho trata de mantener la moderación que tan buen resultado le dio en la primera vuelta (20 de enero) en la que logró el apoyo de 1,6 millones de serbios.

 

Pregunta. La UE ve su posible victoria como una catástrofe.

Respuesta. Fue peor la vez pasada. Esta vez el tono de la UE ha sido moderado. Se ha impuesto el criterio de dejar que los serbios decidan y después seguir hablando sobre el convenio de asociación. Es un alivio porque en 2004 parecería que los ciudadanos iban a sufrir las consecuencias de mi elección. [Borís] Tadic es quien esparce el miedo. EEUU y la UE no le han apoyado en esa campaña negativa. También están hartos de sus mentiras y falsas promesas.

P. Una de las consecuencias que se manejan en caso de que gane las elecciones es la independencia inmediata de Kosovo. ¿Cuál sería su reacción?

R. La rápida proclamación de la independencia de Kosovo no sería una consecuencia de mi victoria porque ya está preparada. La reacción será igual gane uno u otro porque Serbia es un Estado que no depende de la voluntad de un individuo. La decisión será tomada por el Parlamento y será obligatoria para el presidente. Independientemente del resultado de las elecciones voy a proponer varias medidas. Kosovo será para Serbia un Estado inexistente. No aceptaremos sus pasaportes ni sus contratos ni sus funcionarios. No podrán pasar sus bienes ni su gente y tendremos problemas con los países que actúen de forma hipócrita, que apliquen en Kosovo lo que jamás permitirían en su territorio.

P. ¿Qué pasará con el norte de Kosovo? ¿Habrá separación?

R. No hay norte ni sur. Vamos a luchar política, jurídica y diplomáticamente para cada metro de tierra.

P. ¿Está todo perdido o cree que aún hay esperanza?

R. Los representantes de la comunidad internacional han hecho todo lo posible en estos nueve años para que los serbios abandonen Kosovo. Pasó en la Krajina [Croacia] y en la Republica Srpska [Bosnia] cuando fueron expulsados decenas de miles de serbios. Y sucede en Kosovo. Existe el peligro de que el proceso continúe en Sandzak [región serbia habitada por bosniacos musulmanes] y en el sur de Serbia [valle de Presevo; 90% albaneses] ¿Quién va a parar el proceso de descomposición de Serbia?

P. ¿Hubo crímenes de guerra cometidos por el régimen de Milosevic en Kosovo?

R. [Slobodan] Milosevic fue acusado por la UE de cometer crímenes de guerra en Kosovo incluso cuando lo estaba haciendo muy bien. Los albaneses fueron animados al boicoteo de las instituciones y se presentó en la Europa occidental como una consecuencia de la dictadura. Luego, los albaneses pasaron al terrorismo y Serbia tuvo que defenderse. Antes de los bombardeos de la OTAN no hubo crímenes de guerra en Kosovo. Después los hubo por parte de todos. Serbia ha pagado muy caro los crímenes cometidos por los individuos.

P. ¿Cuál sería su actitud ante la UE cuando se independice Kosovo?

R. Depende de cómo reaccione la UE. Si hay un reconocimiento institucional o si dejan que cada país tome su decisión. Es obvio que los Estados más grandes y más ricos van a reconocer la independencia. Eso frenará las negociaciones.

P. ¿Estaría con el tiempo dispuesto a negociar el cambio de la política de visados y firmar el Acuerdo de Asociación y Estabilización?

R. La firma depende de una condición: que la UE reconozca las fronteras de Serbia definidas en la ONIU. Como presidente no puedo meter una parte del país en la UE y dejar la otra fuera. Lo que nos piden carece de sentido y precedentes.

P. ¿Lo siente como un chantaje?

R. Sí. Lo siento sobre como una humillación. La UE no deja de poner exigencias que Serbia no puede aceptar.

P. ¿Cuál sería su actitud en el caso de Ratko Mladic?

R. De estar Mladic en Serbia, Tadic lo habría detenido hace tiempo. Si tengo la oportunidad de ser presidente voy a comprobar si es cierto que mil agentes extranjeros están en el territorio serbio. Muchos no solo hablan nuestro idioma, sino que han cogido el acento. Ellos tampoco lo han encontrado.

P. Tadic sostiene que el verdadero líder del Partido Radical es Seselj.

R. Seselj es un presidente que de momento no puede ejercer su función. Está ocupado en el juicio y no tiene tiempo de interferir en el trabajo del partido. Serbia sería gobernada por mí y no por Seselj.

P. ¿Cree que es necesaria una catarsis en Serbia para que la gente sea consciente de lo ocurrido en Vukovar y Srebrenica? ¿Para pedir perdón y pasar la página?

R. Serbia conoce la verdad: en la guerra todos cometieron crímenes, pero fuimos los únicos acusados como pueblo y como Estado. No justifico ni un solo crimen, pero no permito que nadie nos llame animales. Somos un pueblo víctima en todas las guerras. Hubo bestias en nuestro lado, pero también en el de los demás. Sólo Milosevic fue declarado criminal. Cuando se llevan a la Haya al presidente de la Republica, al presidente del Parlamento, al ministro de la Policía y al jefe del Ejército se están llevando a todo un pueblo.

P. Rusia o la UE

R. Serbia es una casa con dos puertas que están abiertas tanto para Rusia como para la UE. Solo veo que con Rusia va a ser más fácil colaborar. No hay obstáculos en ese camino.

P. ¿Han acabado las guerras en los Balcanes o hay peligro con Kosovo?

R. Me gustaría que no hubiera más, pero ¿quién puede garantizarlo? El que lo pueden garantizar, la ONU, tiene miembros importantes que se alejan de sus principios básicos. Existe un nuevo orden mundial que no respeta los valores ajenos. Hay países en los que no se puede establecer la democracia con bombas.

 

 

 

 

 

 

PERFIL: TOMISLAV NIKOLIC Candidato del Partido Radical

 

La sonrisa de la iguana

 

03/02/2008

 

En un país con memoria de pez, Tomislav Nikolic, que cumplirá 56 años el 15 de febrero, puede presentarse sin rubor como alternativa de refresco a siete años de Gobiernos democráticos. Nadie parece acordarse de que el vicejefe del Partido Radical de Serbia (su líder, Vojislav Seselj está preso en La Haya) fue vicepresidente en la coalición rojinegra encabezada por Slobodan Milosevic entre 1998 y 2000. Tampoco de que luchó (eso sí, sin disparar una bala, según declaró años después) en la guerra de Croacia en 1991, de la que aún le ronda una matanza de civiles en Antin, una aldea de la región croata de Eslovenia.

 

Los que le conocen bien le califican de patriarca insensible, falto de calor humano, más dado al insulto que a la réplica, a la pasión irracional que a las ideas. Un hombre que apenas ríe y cuando lo hace parece esbozar la sonrisa de la iguana a la hora de comer, como le describió un gran periodista serbio.

 

Nikolic no es una persona ilustrada y presume de ello (estudió hasta secundaria). Su serbio coloquial de acento campesino le permite mostrarse cercano a la gente. Esa imagen gris, sus trajes de estilo soviético (se siente más ruso que europeo) y un discurso renovado con las aristas pulidas por un equipo de mercadotecnia estadounidense (calificó de broma que quería a su jefe como primer ministro y a Serbia como una provincia rusa dispuesta a albergar sus armas nucleares), le han permitido atraerse 1,6 millones de votos en la primera vuelta.

 

En su favor, que no es como Seselj, un hombre patológicamente peligroso que dirigió paramilitares y sobre el que pesan graves acusaciones de crímenes de guerra en el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia. Tampoco es como Aleksandar Vucic, el tercero del partido, una especie de fotocopia de Seselj y rival emergente si perdiera hoy las elecciones.

 

PERFIL: BORÍS TADIC Presidente de Serbia

 

El equilibrista sin red

 

03/02/2008

 

Para la Serbia dolida que se debate entre fantasmas, mitos y traumas, Borís Tadic parecía el mejor presidente posible. Pero los males han resultado excesivos y los enemigos numerosos para este psicólogo de 50 años nacido serbio en Sarajevo y educado cosmopolita por su padre, Ljiobomir, un respetado filósofo disidente de los excesos del régimen de Milosevic.

 

Enredado en la red tejida por Vojislav Kostunica (su primer ministro; con quien mantiene un inestable Gobierno de coalición), arrastra una imagen de líder incapaz de romper del todo con la letra pequeña del nacionalismo patológico que ha destruido Yugoslavia y arruinado Serbia. Pero Tadic también es un político de gestos audaces. Como presidente fue a Srebrenica en julio de 2005 y pidió perdón a las víctimas de aquella matanza pese a que el Parlamento serbio no le secundó en el reconocimiento de culpa. Se le podría caracterizar como un tipo honesto -aunque a su alrededor bullan el enchufismo y los pelotazos en las privatizaciones- que ve en la Unión Europea la única salida (de emergencia) del laberinto.

 

Su taimado primer ministro, un experto en ganar batallas aunque se pierda la guerra, ha logrado traspasarle ante la opinión pública la responsabilidad de la lentitud de unas reformas cuyo ritmo depende del Gobierno, no de una presidencia más simbólica que ejecutiva.

 

Kosovo ha sido la gran causa. El sentimiento colectivo de humillación que, bien manipulado por el fervor nacionalista de Kostunica y los ultranacionalistas del Partido Radical, ha dejado a Tadic sin discurso propio. Sus aliados de la UE tampoco le han allanado el camino. El niño que se escapó de casa para trabajar en un circo ha terminado de equilibrista sin red en una función a la que el público no acude para aplaudir a los artistas, sino para derribarlos.

 

El europeísta Borís Tadic gana la segunda vuelta de las presidenciales serbias

 

La participación ha sido del 67%, un dato que ha favorecido al actual jefe del Estado

 

Serbia ha elegido a Europa. El presidente Borís Tadic ha ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas ayer por 120.000 votos, según los datos ofrecidos anoche por el Centro para Elecciones Libres y Democracia (CeSID), que le otorgan la victoria con 50,5%% frente al 47,9% del candidato del Partido Radical, Tomislav Nikolic, quien anoche felicitó a su rival (“esta vez ha ganado el miedo”) y anunció que la batalla de fondo continúa. La altísima participación, próxima al 70% -un 9% más que hace 15 días, que ya fue histórica—ha sido decisiva.

 

El mensaje repetido machaconamente por el presidente Tadic, convirtiendo estas elecciones en una repetición del movimiento que derribó a Slobodan Milosevic el 5 de octubre de 2000, ha funcionado. El dilema, dictadura o democracia, caló en una población que ha acudido a votar en masa pese a la decepción que muchos sienten por la política del Partido Democrático y de su líder Tadic, a quien consideran demasiado contemporizador y poco decidido. Esta victoria es más una prórroga, que un entusiasta cheque en blanco.

 

Kosovo no ha estado tan obsesivamente presente en la segunda vuelta, algo que benefició a Tadic, cuya campaña ha sido esta vez mucho más directa y efectiva, lo contrario que la Nikolic, que perdió fuerza y moderación. La independencia de la todavía provincia serbia bajo administración de la ONU podrá esperar, quizá unas semanas, no más allá de marzo, para dar tiempo al hombre por el que apuesta la Unión Europea a situar sus piezas.

 

Nada más anunciarse los primeros resultados, miles de personas se lanzaron a las calles encaramadas en vehículos adornados con banderas de Serbia y del Partido Democrático. El sonar de las bocinas parecía proceder más de la salida de un partido de fútbol que de una victoria política que parece salvar a Serbia del abismo. Al menos, de momento.

 

El primer ministro, Vojislav Kostunica, que preside un inestable Gobierno de coalición con el partido de Tadic y no pidió ningún momento pidió el apoyo para su socio, tardó en salir a votar. Por la mañana lo habían hecho los candidatos. Nikolic fue catastrofista: “Sin mí, Serbia no tiene futuro. Es un país en declive, inundado de promesas incumplidas y grandes expectaciones”. Tadic, insistente: “Esto es un referéndum. Estoy seguro de que elegiremos el camino de Europa. Estoy convencido de que este país quiere algo mejor que regresar al aislamiento”.

 

Aunque el puesto de presidente de Serbia carece de poderes ejecutivos, proyecta una imagen de liderazgo. Que sea uno u otro tiene un gran simbolismo en un país en el que los símbolos lo son todo. Pero si en algo están de acuerdo los serbios es que la de ayer fue sólo una batalla en la guerra entre las dos Serbias, la europea y la reaccionaria. Siguiente cita: caída del Gobierno de Kostunica (uno de los perdedores de ayer) y elecciones generales anticipadas. La duda es si esperarán a perder legalmente Kosovo o será una última y desesperada jugada para ganar más tiempo e intentar posponer aún más la independencia.

 

La UE celebra la victoria de Tadic en las presidenciales serbias

 

Solana estima que la victoria del candidato proeuropeo es lo mejor para solucionar el asunto de Kosovo

 

 

AGENCIAS – Bruselas – 04/02/2008

 

 

La Unión Europea se ha felicitado hoy del resultado de las elecciones presidenciales celebradas ayer en Serbia, en las que se impuso el actual presidente, el proeuropeo Boris Tadic. Para Solana, el resultado, además de demostrar “el deseo del pueblo serbio de seguir el camino hacia Europa”, es el mejor de los posibles para solucionar el asunto de Kosovo, la región serbia que pretende declarar su independencia de Belgrado cuanto antes. Además, la Comisión ha expresado su deseo de acelerar el proceso de integración de Belgrado en la Unión, empezando por un acuerdo de cooperación.

 

“Los resultados, al menos para mí, señalan el deseo de la mayoría del pueblo serbio, que quiere seguir su camino hacia Europa, y me gustaría decir que Europa está feliz por ello”, dice Javier solana en un comunicado. “Seguiremos trabajando con Serbia y nos gustaría que Serbia se acercara lo más rápido posible hacia la senda europea”. Ya ante los periodistas, Solana se ha referido al asunto de Kosovo, que ha sido el tema estrella de la campaña de las presidenciales y que puede convertirse en el mayor problema en la región.

 

Solana entiende que “la comunidad internacional tiene que tomar una decisión sobre el estatus final de Kosovo. Mejor que haya ganado Tadic que no otros, para la colaboración” serbia, ha dicho. El candidato derrotado, el ultranacionalista Tomislav Nikolic, es absolutamente contrario a la independencia de Kosovo y su política está más inclinada hacia Rusia, que también se opone a esa independencia, que hacia la UE.

Solana ha recordado, en todo caso, que la UE ha ofrecido al Gobierno de Belgrado firmar el próximo jueves un acuerdo temporal de cooperación, visto que los 27 no pueden firmar el Acuerdo de Estabilización y Asociación debido a que Serbia no coopera plenamente con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), al que debe entregar a Ratko Mladic y Radovan Karadzic, máximos responsables serbios de la política de limpieza étnica en los Balcanes. Por ello, ha recordado a Belgrado que debe cooperar “totalmente” con ese tribunal.

 

También el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, se ha felicitado por la victoria de Tadic, que califica de “victoria de la democracia y de los valores europeos que compartimos”. Según ha dicho Barroso, la Comisión quiere acelerar el proceso de integración de Belgrado en la UE, comenzando por el acuerdo de cooperación propuesto el pasado 28 de enero y que “facilitará un marco general para progresar en el diálogo político, el libre comercio, la liberalización de los visados y la cooperación en el área de la educación”.

 

También ha subrayado el compromiso de la UE de firmar posteriormente el acuerdo de Estabilización y Asociación, “que preparará el camino hacia el estatus de candidatura y en último lugar la adhesión” a los Veintisiete. En este sentido, ha expresado el deseo de la Comisión de acelerar los trabajos para que las condiciones para la firma de ese acuerdo se logren “lo antes posible”. Finalmente, ha expresado su convencimiento de que una mayor relación entre Belgrado y la UE “no sólo impulsará el papel de Serbia en la escena internacional, sino que además contribuirá a mejorar la prosperidad y bienestar de sus habitantes”.

 

REPORTAJE

 

La catarsis de nunca acabar

 

Los fantasmas del pasado aún marcan a los serbios y dan alas a los ‘ultras’

 

R. LOBO – Belgrado – 04/02/2008

 

Sólo los serbios saben sentir el inat, un despecho irracional que les empuja a tomar las decisiones que más les perjudican. Su historia es una sucesión de inats, de caprichos y errores que han ido hundiendo el país en un fango de humillaciones reales e imaginarias que en cada elección se transforman en miles de nuevos votos para el Partido Radical, una formación antieuropea cuyo líder, Vojislav Seselj, está procesado en La Haya por crímenes de guerra. Es difícil explicar por qué un partido antidemocrático y fascistoide es capaz de reunir el 30% de electorado.

 

Muchos en Serbia culpan a la UE, el nuevo mito para escapar a la propia responsabilidad. Enumeran errores, como la absurda restricción de los visados, pero casi nadie habla de lo esencial, de que ocho años después de la caída de Slobodan Milosevic el virus de la Gran Serbia sigue vivo, de que el 5 de octubre de 2000 no hubo revuelta popular, ni derribo del dictador; fue sólo un golpe palaciego en el que el régimen pactó la entrega del líder a cambio de mantener sus privilegios.

 

En Serbia no ha existido un proceso de desmilosevización similar al que se llevó a cabo en Alemania tras la II Guerra Mundial. La muerte del autócrata ha impedido visualizar la responsabilidad de sus gobiernos.   “La Unión Europea carece de una estrategia para Serbia. Sólo la tiene para Kosovo. Y EE UU ni siquiera la tiene para alguno de los dos”, asegura el periodista Dejan Anastasevic. “Los cambios de dirección de Bruselas, que pasó de exigir la entrega de Ratko Mladic a ofrecer un acuerdo de asociación, han desconcertado a los demócratas y reforzado a los antieuropeos, que dicen: ‘Si nos mantenemos firmes, acabarán cediendo”, afirma una fuente europea.

 

“No hemos tenido una transición. La que comenzó con el primer ministro Zoran Djindjic quedó interrumpida con su asesinato. Para que haya una catarsis son necesarios políticos que digan a los ciudadanos que hemos perdido las guerras y cometido crímenes. Entonces comenzará el duelo. Aún estamos lejos de ese momento. La gente de Prokupje que participó en la guerra de Kosovo está más preocupada en cobrar las dietas prometidas que en resolver el dilema de la culpabilidad”, asegura el etnólogo Ivan Colovic.La autopista que comienza en Subotica acaba abruptamente en Pozega, al sur. Parece un símbolo de esta Serbia varada en medio de ningún sitio, entre el Este y el Oeste. No son los ingenieros los que dudan si continuar hacia Montenegro, Kosovo o Macedonia, sino los políticos, siempre dispuestos a convertir cualquier decisión en un trágico dilema nacional con raíces históricas.

 

“Hemos pasado de la tradición oral donde dominan los mitos a la era audiovisual. No tuvimos como el resto de Europa siglos de Gutenberg en los que primó el pensamiento científico y los hechos comprobados”, asegura la socióloga Milena Dragicevic. “No tenemos una élite política capaz de pensar en el futuro, sólo piensan en su poder y en defenderlo. No existe tradición democrática ni de búsqueda del consenso. En la lengua serbia la palabra compromiso tiene unas connotaciones negativas, pues quien pacta es el débil que no merece respeto”, añade.

 

El escritor Vlada Arsenijevic habla de exilios interiores como única defensa y de una juventud que ha optado por el escapismo que ofrecen las nuevas tecnologías en vez de asaltar y revolucionar la realidad. “Detrás de toda la agresividad de Serbia se esconde un problema de identidad; no estamos seguros de quién somos. Es una sociedad a la defensiva, con miedo al otro, y eso beneficia a los discursos cerrados, como el radical”.

 

A Ceda Jovanovic, líder del Partido Liberal Democrático, el único que mantiene que Kosovo se perdió en 1999 y que defiende la ruta más rápida hacia la UE —“para mí es una oportunidad de compartir valores”—, le hace gracia la definición de Serbia como “un país encerrado en una habitación cerrada en la que nadie abre las ventanas ni las puertas desde 1989”. “Añadiría un detalle importante: nadie las abre porque todos están convencidos de que el aire exterior está envenenado”.

 

EDITORIAL

 

Gana Serbia

 

Kosovo va a poner inmediatamente a prueba el triunfo electoral del presidente Tadic

 

05/02/2008

 

La victoria del presidente reformista Borís Tadic sobre su rival ultranacionalista Tomislav Nikolic es un acicate para quienes en Serbia pretenden romper de una vez con un pasado de tinieblas. Pero, como muestran los ajustados resultados, con una gran participación, es un asalto inconcluso. En 2004, los mismos contendientes disputaron la anterior elección presidencial; Tadic sacó entonces nueve puntos a Nikolic y las democracias occidentales dieron por liquidada la era Milosevic. Los datos del domingo sugieren que nada es blanco o negro en el depauperado país balcánico.

 

La alentadora reelección de Tadic, celebrada por la Unión Europea, se va a ver muy pronto sometida a la prueba de Kosovo. La declaración de independencia de la todavía provincia serbia de abrumadora mayoría albanesa se producirá a más tardar el mes próximo, con apoyo de EE UU y la gran mayoría de los Gobiernos de la UE. El presidente Tadic se opone a ella, pero la considera inevitable y ha contado a los serbios que, suceda lo que suceda, el país no tiene otro horizonte que Europa. Su partido, sin embargo, gobierna en frágil coalición con el más pequeño del primer ministro Vojislav Kostunica, un equívoco nacionalista. Y éste, que ha negado su apoyo el domingo al reelegido presidente, propugna renunciar a la futura incorporación de Serbia si la UE santifica la secesión de Kosovo. Es Kostunica, como jefe del Gobierno, el que debe o no firmar en los próximos días el acuerdo provisional de cooperación con que Bruselas va a premiar la decisión de Belgrado en las urnas. En la abierta divergencia entre ambos está el germen de unas posibles elecciones anticipadas.

 

Los comicios serbios se han visto desde fuera como una drástica elección entre Oriente y Occidente. Dentro, sin embargo, hay lecturas más matizadas. Los resultados del domingo muestran hasta qué punto el ultranacionalista Partido Radical, con la vista puesta en Moscú y no en Bruselas, ha hecho caja con la desesperanza de tantos desde que el sangriento sueño panserbio de Milosevic acabase en las cenizas de Yugoslavia. En la aislada Serbia de hoy, donde los salarios rondan los 500 euros, un millón de personas carece de empleo. Y poco más del 10% dispone de un pasaporte para soñar con fronteras abiertas hacia la prosperidad. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: